Las prácticas discriminatorias y agresivas contra el sexo femenino en los centros laborales aún existen, señala Diana Ocón Alvarado, presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias.
La líder empresarial acepta que el acoso sexual es un problema que siempre ha existido dentro de los centros de trabajo. "Lo que tenemos que cambiar es la cultura de la denuncia, del no quedarse callado, de permitir actitudes que nos afectan", diserta.
En lo que corresponde al condicionamiento del empleo por estar o no embarazada, manifiesta que esto no es posible.
"¿Cómo se puede ver que el don de generar vida sea considerado como una desventaja?, al contrario, es algo apaudible", argumenta la entrevistada.